Cantagallo: ¿qué falta para la reubicación de la comunidad shipibo-konibo?

cantagallo_elcomercio

La comuna de Lima propone dar bono de S/500 mensuales para que las familias alquilen un espacio mientras duran las obras. Hay un grupo de shipibos que pide su reubicación en terreno provisional.

Por Óscar Paz Campuzano

Angélica Rengifo Teco, de 23 años, vive con su esposo y sus dos hijos en el punto más alto de Cantagallo. A unos metros de su casa prefabricada, hay una iglesia evangélica, la reja que los separa del proyecto Línea Amarilla, un letrero que dice “No botes basura” y un botadero con animales muertos que se pudren.

“No sé todavía a dónde nos van a reubicar. Estamos en el grupo de los que llevaremos nuestras casas prefabricadas a un solo terreno”, dijo ayer Angélica, una artesana shipibo que hace 17 años dejó Puerto Bethel. A esta comunidad selvática de Pucallpa, se llega luego de navegar durante cinco horas por el río Ucayali.

Después del incendio del 4 de noviembre del 2016 que destruyó 436 casas –incluida la de Angélica–, el presidente Pedro Pablo Kuczynski prometió que esta comunidad se reconstruiría en el mismo terreno.

En estos momentos, el Ministerio de Vivienda solo está esperando que las 238 familias shipibas liberen el área para construir allí lotes unifamiliares de 50 m2, un gran parque, una nueva escuela bilingüe y un espacio ferial.

Sin embargo, las diferencias entre los dirigentes de las tres asociaciones de Cantagallo (Acushikolm, Ashirel y Avshil) podrían complicar la salida de las familias.

Un grupo de 161 hogares (reunidos en Acushikolm y Ashirel) aceptaron recibir un bono de S/500 mensuales para alquilar un alojamiento mientras dure la construcción de sus nuevas casas.

El otro grupo de 77 familias (los dirigentes de Avshil dicen que son 96 familias) también aceptó recibir el bono, pero tienen un pedido adicional: que la Municipalidad de Lima les otorgue un terreno para vivir temporalmente. Se habló de un espacio en Ancón o en San Juan de Lurigancho.

Adicionan cambios

Este jueves en sesión de concejo metropolitano se discutirá también un cambio en la ordenanza municipal que precisa que los lotes unifamiliares tendrán 55 m2. Esa dimensión se redujo en 5 m2 por criterios técnicos. La modificación se dialogó con los técnicos del Ministerio de Vivienda y con los beneficiarios.

La decisión la tomará este jueves 24 el concejo metropolitano. Según el secretario general de este órgano municipal, José Manuel Villalobos, se pondrá a votación que la fundación de la comuna capitalina financie los S/2 millones que costará otorgar el bono mensual a las 238 familias. El tema del terreno exigido por un grupo de shipibos no entrará a discusión. En ese punto podría entramparse –otra vez– la reconstrucción.

El regidor Hernán Núñez cuestionó que el tema no se haya debatido el jueves pasado, pese a un acuerdo con los shipibos. Armando Aliaga, asesor del Ministerio de Vivienda, dijo que las obras no comenzaron antes de Fiestas Patrias –como ofreció el presidente de la República– porque la gestión de Luis Castañeda no aprueba hasta hoy el plan de reasentamiento.

En defensa de la comuna, Villalobos dijo que el tema se discutirá recién este jueves porque se tuvo que cumplir con los trámites del concejo.

La maquinaria del Ministerio de Vivienda tiene previsto ingresar al terreno el 4 de setiembre. Antes, los shipibos deberán tener claro en dónde vivir mientras duran las obras. Varias familias ya están alistando maletas; sin embargo, hay un grupo cuyo rumbo aún es incierto.

Fuente: El Comercio

 

Categoría: Noticias, Pueblos Indígenas